martes, 25 de febrero de 2014

Enseñad a navegar a la abuela

¡Oh cruel familia Aguas,
en la misma góndola navegáis,
mas a la abuela no ayudáis
a surcar etéreas aguas!

Llora y llora sin parar
mi dulce y tierna mamá,
pues la maldita tableta 
le jugó una ¿mala? treta:
buscando El Escorial
encontró... ¡¡¡¡a Nacho Vidal!!!

¡Oh, dulce y sensata Inés!
Toda tu sapiencia escupe
para guiar a la abuela Lupe,
pues perdida en proceloso mar
no acierta una web encontrar.

¡Oh recto y pulcro Fernando!
Siempre a sacar sangre presto...
¿por qué no actúas de maestro
de tu sabia y querida suegra
que con sus guisos te alegra?

¡Ana, sobrina del alma!
Visita a la abuela con calma
y muéstrale con discreción
dónde charlar con... varón*.

¡Pita! ¡Oh hermana querida!
Tómate una sulfamida
y armada de paciencia
enseña a mamá esta ciencia
para que sola navegue
y rumbo a Internet despegue.