jueves, 28 de marzo de 2013

El lamento de las minúsculas

¡Oh desdichadas minúsculas!
Andan tristes y abatidas
en el teclado calladas
todas las letras menudas
esperando pacienzudas
la caricia de tus dedos
para contar tus enredos.

¿Por qué nos abandonaste,
por qué sin piedad al traste
diste con nuestra existencia?
¿No te pesa la conciencia?

A perros y gatos defiendes,
mas a nosotras no atiendes;
soñamos con que tus ojos
nos miren ya sin enojos.

Mas... ¡Oh, torpeza la mía!
Tan gran crueldad no es posible,
de mi amiga inconcebible...

¿Tal vez sea la presbicia,
mi querida amiga Alicia?


martes, 26 de marzo de 2013

Felicitación de cumpleaños


Los años a ti te esquivan
pues cuando tercos arriban
exclaman con extrañeza:
¿Pero qué es esto? ¡Puñetas!
¿Es que acaso con chinchetas
las arrugas ha estirado...?


sábado, 16 de marzo de 2013

¡Aleluya, brotes verdes!

Treinta años en primavera
cumple la dulce banquera.
Celebrará el aniversario
renovando el fondo de armario.

Desde Getafe a Alcobendas
zapaterías y tiendas
raudas los cerrojos echan
pues su visita sospechan.

¡Oh, tenderos insensatos
os comprará los zapatos,
las camisas y rebecas
hasta de tiempos de las Grecas!

Volverá la prosperidad
a la madrileña ciudad.
Ya las fábricas y talleres
para tales menesteres
sin descanso trabajarán
con esforzado afán.

Con denuedo las tahonas
amasarán palmeronas
cubiertas de chocolate
para que Arantxa las cate.

Hasta en la tienda canina,
dejará grande propina
pues para su linda perrita
comprará una camisita.

Tíger se afana y prepara
para su visita preclara:
y muestra toda la mercancía
en una colorista orgía.

Los tenderos se desviven
pues sin ella no conciben
la economía sanar,
y le irán a agasajar
con una sabrosa tarta
y una tremenda pancarta:

“Nos gusta tu Visa
tanto como tu sonrisa”.




domingo, 10 de marzo de 2013

Por Dios... ¡afeitate el bigote!

Es tal tu facial pelambrera
que ni una gran afeitadera
capaz será de darle muerte
con cuchillas de toda suerte.

Ya de lejos se adivina 
que no es una sombra china, 
sino un auténtico matojo 
de fuerte color pelirrojo. 

Los varones ríen sin resuello 
cuando hablan de tu cabello, 
de la leonada melena 
que cuelga sobre tu boca 
cual una polar foca 
o una vikinga guerrera 
¡tal es tu facial cabellera! 

Penas porque algún caballero, 
ya sea conde o churrero, 
acaricie tu suave piel 
perfumada de azahar y miel. 
Mas... ¿quién piensa en besuqueos 
cuando en tu bigote hay fideos? 

Son a la mesa tus modales 
finos, incluso reales, 
mas se posan en tu mostacho 
hasta los trozos del gazpacho. 

Daréte un sabio consejo: 
con una simple maquinilla 
o de tu padre una hojilla 
este exceso capilar 
por sobre tu maxilar 
siega sin tener piedad... 
¡te lo pido por caridad! 

Espero hayas adivinado 
lo que con tanto cuidado 
y sin ánimo de herirte 
he intentado decirte.