jueves, 1 de agosto de 2013

¡Oh pobres maquetadores!

¡Oh pobres maquetadores,
pues doquiera ven tumores!


El pobre Miguel delira,
y no es ninguna mentira,
pues vaga por la oficina
buscando en alguna vitrina
fotos amedrentadoras
que enseña a las correctoras.

¡Oh pobres maquetadores,
pues doquiera ven tumores!


José Antonio, trastornado,
créese médico afamado,
y dice curar toda dolencia
con ayuda de la ciencia:
un sorbito de amikacina
y una gota de adriamicina.

¡Oh pobres maquetadores,
pues doquiera ven tumores!


Mas en un gesto de cordura,
dejando atrás su chifladura,
dicen ambos al compás:
Qué ganas de vacaciones...
¡estoy hasta los cojones!



martes, 7 de mayo de 2013

Celia

El dulce bebé de Elvira
por ver el mundo suspira
pues su mama nerviosa,
trabaja y trabaja afanosa.

No traerá la linda Celia
un pan debajo del brazo
sino un libro de psiquiatría
y otro grande... ¡de pediatría!


domingo, 14 de abril de 2013

El agujero secreto


Descubrí anoche un secreto
que dejó mi espíritu inquieto
del parque los chavalines,
ingenuos cual querubines,
espiaban tras el muro
con asaz deseo oscuro
de las niñas el vestuario.

Me explico ahora el motivo
de las miradas a Alicia
con tan pícara malicia.
A la tímida Mercedes...
¿qué le vieron tras la paredes?
A la del Castillo Aguas
¿vieronle hasta las enaguas?
No se libró Almudena
de esta fisgona escena...
y Mayte fue el dulce objeto
de algún incómodo aprieto.

Ansiosos unos contra otros
luchando cual salvajes potros
por echar una ojeada
por la pared horadada.

¡Oh traidor agujero,
de la imaginación vivero,
de pensamientos impuros
y de deseos oscuros!

Mas todos los caballeros
negaron... ¡oh qué troleros!
ver nada por el agujero.



jueves, 28 de marzo de 2013

El lamento de las minúsculas

¡Oh desdichadas minúsculas!
Andan tristes y abatidas
en el teclado calladas
todas las letras menudas
esperando pacienzudas
la caricia de tus dedos
para contar tus enredos.

¿Por qué nos abandonaste,
por qué sin piedad al traste
diste con nuestra existencia?
¿No te pesa la conciencia?

A perros y gatos defiendes,
mas a nosotras no atiendes;
soñamos con que tus ojos
nos miren ya sin enojos.

Mas... ¡Oh, torpeza la mía!
Tan gran crueldad no es posible,
de mi amiga inconcebible...

¿Tal vez sea la presbicia,
mi querida amiga Alicia?


martes, 26 de marzo de 2013

Felicitación de cumpleaños


Los años a ti te esquivan
pues cuando tercos arriban
exclaman con extrañeza:
¿Pero qué es esto? ¡Puñetas!
¿Es que acaso con chinchetas
las arrugas ha estirado...?


sábado, 16 de marzo de 2013

¡Aleluya, brotes verdes!

Treinta años en primavera
cumple la dulce banquera.
Celebrará el aniversario
renovando el fondo de armario.

Desde Getafe a Alcobendas
zapaterías y tiendas
raudas los cerrojos echan
pues su visita sospechan.

¡Oh, tenderos insensatos
os comprará los zapatos,
las camisas y rebecas
hasta de tiempos de las Grecas!

Volverá la prosperidad
a la madrileña ciudad.
Ya las fábricas y talleres
para tales menesteres
sin descanso trabajarán
con esforzado afán.

Con denuedo las tahonas
amasarán palmeronas
cubiertas de chocolate
para que Arantxa las cate.

Hasta en la tienda canina,
dejará grande propina
pues para su linda perrita
comprará una camisita.

Tíger se afana y prepara
para su visita preclara:
y muestra toda la mercancía
en una colorista orgía.

Los tenderos se desviven
pues sin ella no conciben
la economía sanar,
y le irán a agasajar
con una sabrosa tarta
y una tremenda pancarta:

“Nos gusta tu Visa
tanto como tu sonrisa”.




domingo, 10 de marzo de 2013

Por Dios... ¡afeitate el bigote!

Es tal tu facial pelambrera
que ni una gran afeitadera
capaz será de darle muerte
con cuchillas de toda suerte.

Ya de lejos se adivina 
que no es una sombra china, 
sino un auténtico matojo 
de fuerte color pelirrojo. 

Los varones ríen sin resuello 
cuando hablan de tu cabello, 
de la leonada melena 
que cuelga sobre tu boca 
cual una polar foca 
o una vikinga guerrera 
¡tal es tu facial cabellera! 

Penas porque algún caballero, 
ya sea conde o churrero, 
acaricie tu suave piel 
perfumada de azahar y miel. 
Mas... ¿quién piensa en besuqueos 
cuando en tu bigote hay fideos? 

Son a la mesa tus modales 
finos, incluso reales, 
mas se posan en tu mostacho 
hasta los trozos del gazpacho. 

Daréte un sabio consejo: 
con una simple maquinilla 
o de tu padre una hojilla 
este exceso capilar 
por sobre tu maxilar 
siega sin tener piedad... 
¡te lo pido por caridad! 

Espero hayas adivinado 
lo que con tanto cuidado 
y sin ánimo de herirte 
he intentado decirte.