Aquí va el primer ejemplo de poema en el que una madre solicita ayuda a sus hijos para activar el wifi de una tablet...
ya sus cabellos mesaba
y su dulce rostro arañaba.
¡Oh infinito hiperespacio!
¡Oh mágico wifi añorado!
¡No me ponen internet!
De su padre en el chalet
disfrutan de rico fuet,
sin reparar que su madre,
¡oh desdichada comadre!
presa está en este mundo,
mientras su tablet moribundo,
buscando redes abiertas
no acierta salir de Alcobendas.
¡Oh infinito hiperespacio!
¡Oh mágico wifi añorado!
Con estos versos os pido,
(que no con un alarido),
que arregléis ya la tableta
o vuestra madre, turuleta,
presa del aburrimiento
ingresará en un convento...
No hay comentarios:
Publicar un comentario